Las drogas como el éxtasis y las anfetaminas sobrepasaron a la heroína y a la cocaína como la amenaza de sustancias psicotrópicas de crecimiento más rápido en el mundo, informó ayer la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En un informe difundido en Italia, la Oficina de Fiscalización de Drogas y de Prevención del Delito de la ONU estimó que más de 40 millones de personas en todo el mundo han consumido drogas sintéticas en el último año, más del número combinado de adictos a la cocaína y heroína.
“Estas (drogas sintéticas) son terribles porque son sutiles, matan al cerebro más que al corazón”, aseguró a Reuters en una entrevista Antonio María Costa, director ejecutivo de la organización con sede en Viena.
“Yo llamo a estas drogas el enemigo público número uno (...). Los niños simplemente no saben los riesgos que corren”, agregó.
El abuso de éxtasis se disparó en 70% y las anfetaminas en un 40% entre 1995 y el 2001. En contraste, el abuso de cocaína y heroína en todo el mundo creció menos del uno por ciento cada una.
Holanda es el mayor productor de éxtasis, y representó el 23% de incautación de laboratorio en el período 2000-2001, reveló el informe. El abuso de éxtasis es más alto en el este y sureste asiático, en países como Tailandia, seguido por Europa y Australia.
Costa informó que los grupos del crimen organizado habían abarrotado la industria de drogas sintéticas, que está valorada en unos 65,000 millones de dólares al año con márgenes de ganancias superiores al 3,000%.
“¿Por qué comprar cocaína de Colombia o heroína de Afganistán y transportarla por mar y aire y a través de las fronteras cuando se pueden hacer las drogas sintéticas al otro lado de la calle?”, comentó.
El informe, presentado en una rueda de prensa en Roma, estimó que el consumo global del éxtasis subió un 70% entre 1995-1997 y el 2000-2001, mientras que el de anfetaminas se ascendió un 40% en el mismo período.
Más de 40 millones de personas en todo el mundo, o el 1% de la población de 15 años o más, consumió anfetaminas estimulantes (conocidas como ATS) en el período comprendido entre el 2000 y el 2001, según el informe.
Las ATS son fabricadas fundamentalmente en Europa y Estados Unidos, confirmó el estudio de la Oficina de Drogas y Crimen de la ONU, asentada en Viena. El consumo de las drogas, en tanto, está concentrado en Europa, América del Norte y Asia.
Las ATS pueden causar dependencia, pérdida de la memoria, y deficiencias prematuras en otras funciones mentales, señaló el informe, y agregó que “las drogas son percibidas de manera equivocada como menos perjudiciales que otras sustancias ilícitas, como la heroína y la cocaína’’.
Los funcionarios de la organización que presentaron el informe pidieron a los gobiernos que incrementen las campañas de conscientización sobre los peligros del abuso en el consumo de ATS, y que penen a quienes suministran las drogas.