El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó el ataque con misiles contra al menos cinco edificios médicos y dos escuelas en Siria, con un saldo de cerca de 50 muertos, incluyendo niños.
Por medio de uno de sus portavoces, Farhan Haq, Ban dijo estar "profundamente preocupado" por los informes sobre estos ataques, que calificó como una "descarada violación de las leyes internacionales".
Los ataques, según informó en la rueda de prensa diaria el portavoz de la ONU, se produjeron en las provincias de Alepo e Idlib. Haq dijo que la cifra de víctimas procedía de distintas fuentes, incluida Unicef.
Aunque la fuente dijo no tener información adicional sobre quién está detrás de estos ataques, activistas sirios y ONG apuntaron la responsabilidad a la aviación rusa y a fuerzas del Gobierno sirio, presidido por Bachar al Asad.
Según el portavoz de la ONU, estos ataques tienen graves consecuencias para un sistema médico y educativo en Siria, que de por sí viene sufriendo el desgaste por el conflicto bélico que estalló en ese país en 2011.
Además, estas acciones "ensombrecen" los resultados de la reunión sobre el proceso de paz en Siria alcanzados el pasado 11 de febrero en Múnich, agregó el portavoz.
París ve como un "crimen de guerra" el ataque contra hospital de MSF en Siria
El ministro francés de Exteriores, Jean-Marc Ayrault, condenó hoy el bombardeo contra un hospital al que la ONG Médicos Sin Frontears (MSF) proporciona apoyo en la provincia norteña siria de Idleb y lo tachó de "crimen de guerra".
"Los ataques contra las estructuras sanitarias en Siria por parte del régimen o de sus apoyos son inaceptables y deben cesar de inmediato. Constituyen crímenes de guerra", indicó Ayrault en un comunicado.
La instalación a la que MSF apoyaba desde septiembre de 2015 quedó destruida por al menos dos ataques lanzados con un intervalo de unos minutos, lo que ha dejado sin cobertura sanitaria a miles de personas en una zona de guerra.
Al menos siete personas fallecieron y otras ocho están desaparecidas por culpa de ese bombardeo, perpetrado supuestamente por fuerzas gubernamentales.
París estimó "indispensable" que todas las partes se dispongan a la aplicación "sin demora" de la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada por unanimidad el pasado 18 de diciembre y que establece la hoja de ruta para alcanzar una solución política en Siria.
En concreto, la resolución que garantiza el suministro de ayuda humanitaria a todas las zonas sitiadas o de difícil acceso.
El comunicado consideró igualmente que es "más que urgente" que se pongan en marcha los compromisos para un cese de las hostilidades que se tomaron la semana pasada en la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC).