Determinación
- La ONU volverá a viajar a Siria para continuar con la investigación de las otras denuncias de ataques químicos en Siria, una de las autoridades de Damasco y otra de los rebeldes de la oposición, para elaborar un informe final. Para sus conclusiones, los expertos hablaron con más de 50 supervivientes (pacientes, trabajadores sanitarios y de los servicios de rescate), y señalaron que la mayoría de las víctimas sufrieron síntomas como pérdida de conciencia, dificultades respiratorias.
- años de vida tiene el gas sarín, que fue desarrollado a finales de los años 30 en la Alemania nazi.
La Organización de Naciones Unidas (ONU) confirmó el uso de gas sarín en el ataque del pasado 21 de agosto a las afueras de Damasco, y lo calificó como un “crimen de guerra” que “no puede quedar impune”, y Estados Unidos, Francia y Reino Unido se lo adjudicaron al régimen sirio, mientras que Rusia consideró que sus colegas occidentales se “precipitan”.
“Los resultados son indiscutibles y abrumadores. Los hechos hablan por sí solos”, dijo Ban Ki-moon al presentar el informe de los inspectores a los miembros del Consejo de Seguridad, ante quienes aseguró que ya se ha podido confirmar, de manera “objetiva e inequívoca” que se usaron armas químicas en Siria.
El secretario general respondió después ante la prensa que ahora “corresponde a otros” decidir quién empleó ese tipo de armamento y determinar responsabilidades por un “crimen de guerra” del que hay evidencias “claras y contundentes”, tras recordar que el mandato del equipo del profesor Ake Sellstrom era solo dilucidar si se usaron.
El Consejo de Seguridad debate ahora un proyecto de resolución para dar una respuesta de la comunidad internacional a lo ocurrido en Siria, pero mientras Estados Unidos, Francia y Reino Unido coinciden en apuntar al régimen de Damasco, Rusia cree que todavía hay “muchas preguntas” encima de la mesa.
“El mandato no era investigar quién empleó las armas químicas, pero los detalles técnicos del informe dejan claro que solo el régimen sirio pudo lanzar ese ataque”, dijo la embajadora de EE.UU., Samantha Power, quien subrayó que las armas eran “profesionales” y que “no hay pruebas” de que la oposición tenga gas sarín.
En los mismos términos se pronunciaron los representantes de Reino Unido y Francia, quienes a la salida de la reunión del Consejo de Seguridad dijeron que después del informe de los expertos de Naciones Unidas “ya no hay duda” de quién está detrás del ataque del 21 de agosto.
Por su parte, el embajador ruso, Vitaly Churkin, consideró que sus colegas occidentales se “precipitan” al adjudicar al Gobierno de Damasco la responsabilidad. “Hay todavía muchas preguntas que tienen que ser analizadas de forma seria y profesional”, dijo el representante de Moscú.
Sobre el borrador de resolución que se debate en el Consejo, el embajador británico, Mark Lyall Grant, indicó que antes de que pueda someterse a votación un texto hay que esperar a la Organización para la Destrucción de Armas Químicas y la Organización Mundial de la Salud (OMS).