El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, calificó de "repugnantes" los ataques de la Junta Militar birmana contra los civiles de su país y pidió a sus autoridades "acciones claras hacia la democracia y el respeto de los derechos humanos".
Ban se expresó así ante el Consejo de Seguridad de la ONU, que se reunió para escuchar el informe del enviado especial de Naciones Unidas, Ibrahim Gambari, sobre su reciente viaje a Rangún para evaluar la situación.
"Estoy muy preocupado por los recientes acontecimientos de Birmania (Myanmar) y los informes sobre las violaciones de los derechos humanos. Reitero que el uso de la fuerza contra manifestantes pacíficos es repugnante e inaceptable", afirmó.
El máximo responsable de las Naciones Unidas explicó al Consejo de Seguridad que había pedido a Gambari que expresara a la Junta Militar birmana "unos mensajes muy claros" de su parte.
Estados Unidos amenazó con presentar un conjunto de sanciones a la Junta Militar de Birmania en el Consejo de Seguridad de la ONU, si ese país no responde a la presión internacional para que cese la represión de las protestas.
"El siniestro fue provocado por negligencia y omisión grave y culposa por parte de la empresa concesionaria, ya que no cumplió con las medidas exigidas en tiempo y forma por las autoridades laborales"", según el informe de la Cámara Baja.