Grupos de rebeldes en el nordeste de la República Democrática de Congo (RDC) masacraron a más de un centenar de civiles, cometieron actos de canibalismo y violaron a decenas de mujeres en un pueblo que ocuparon el pasado mes de octubre, según un informe de la ONU.
Los efectivos del Movimiento para la Liberación del Congo (MLC), en una operación denominada "Borren la pizarra", violaron de manera sistemática los derechos humanos de la remota población de Mambasa, en la provincia de Ituri, señala el documento de la Misión de Observación de la ONU en Congo (MONUC).
Los rebeldes ocuparon la localidad con la excusa de llevar a cabo una campaña de vacunación, pero sus intenciones eran saquear la población y violar a todas las mujeres, según el informe de MONUC, que recoge el testimonio de casi 400 testigos que sobrevivieron a las matanzas.
Al menos 117 personas fueron ejecutadas sumariamente, según las fuentes, que señalan asimismo que muchas de las víctimas, incluidos niños de corta edad, fueron mutilados y sus vientres abiertos a cuchilladas por los insurrectos.
La investigación llevada a cabo por la MONUC confirmó al menos 65 casos de violación, incluyendo a niñas, y el secuestro de 40 mujeres para que sirvieran de concubinas a los rebeldes.