El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó ayer por unanimidad extender hasta el 3 de junio el programa que usa los ingresos petroleros iraquíes para comprar alimentos y medicinas para la población.
El programa de petróleo por alimentos fue modificado en marzo por 45 días para dar al secretario general de la ONU, Kofi Annan, control sobre los artículos de ayuda humanitaria. Alrededor del 60 % de los 26 millones de habitantes de Irak depende del programa para cubrir todas sus necesidades alimentarias.
Ayer, el consejo extendió el programa hasta el 3 de junio, más de dos semanas después del 12 de mayo, fecha en que debía expirar.
El programa, que comenzó en diciembre de 1996, permite que Irak venda petróleo para comprar alimentos, medicinas y una serie de suministros bajo la supervisión de la ONU.
Annan lo suspendió al inicio de la guerra, cuando evacuó a más 300 trabajadores de ayuda humanitaria antes de que las tropas estadounidenses y británicas invadieran Irak.