El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas votó por unanimidad ayer una resolución que flexibiliza el régimen de sanciones contra Irak impuesto tras la invasión de este país a Kuwait hace casi 12 años. La resolución 1409 fue adoptada por unanimidad por los quince miembros del Consejo. Esta flexibilización de un régimen frecuentemente criticado a causa de sus consecuencias sobre la población iraquí, es la primera desde la entrada en vigor, en diciembre de 1996, del programa "petróleo por alimentos".
Esta resolución, particularmente larga y compleja, sugiere un sistema en el que las sanciones continuarán en vigor pero que flexibilizan el procedimiento que permite a Irak importar productos para uso de la población civil.
Todas las importaciones que no figuran en la lista de unas 300 páginas enumerando los productos que pueden tener uso militar y que permanecen sujetos a inspección, quedan autorizados. No obstante esos productos deben ser declarados a la oficina encargada del programa Irak de Naciones Unidas. La resolución prevé que el mecanismo adoptado sea revisado en seis meses en base a un informe del Secretario general de la ONU, Kofi Annan.
Siria, que había solicitado la postergación de la votación el lunes, finalmente votó junto a la mayoría. Mijhail Wehbe, el representante sirio, explicó antes de la votación las reservas que tenía su gobierno sobre texto, que "renueva las sanciones impuestas 12 años atrás" pero agregó que votaría para "mostrara la importancia que su país otorga a la unidad del Consejo".
El principal instrumento del nuevo reglamento, "la lista revisada de productos sujetos a revisión" (goods review list - GRL), enumera todos los artículos que pueden tener uso militar cuya importación continúa sometida a una inspección para probar que no serán utilizados militarmente.
El nuevo procedimiento, estima la mayoría de los diplomáticos, tiene por objetivo principal impedir que el gobierno iraquí continúa afirmando que las sanciones internacionales contra Irak afectan la sobrevivencia del pueblo iraquí, afectando la importación de alimentos y medicamentos.
Para el gobierno estadounidense, que prepara abiertamente el derrocamiento por la fuerza del régimen de Bagdag, las discusiones para establecer sanciones más adecuadas fueron "útiles", pero no pueden suscitar ilusiones desmesuradas.
"Para que este nuevo sistema ayude eficazmente a los iraquíes, debe haber una verdadero compromiso del gobierno iraquí en el mismo sentido", declaró a la prensa este martes el portavoz de la Casa Blanca Ari Fleischer.
Las sanciones -principalmente el depósito en una cuenta controlada por la ONU de los ingresos petroleros de Irak- continúan vigentes. Las resoluciones del Consejo indican que no serán levantadas hasta que Irak haya cumplido las exigencias de Naciones Unidas, principalmente el desmantelamiento de sus armas de destrucción masiva.
El embajador de Siria, Mijhail Wehbe, en su explicación de voto, afirmó que Irak tiene derecho a adquirir armas "para garantizar su defensa" y estimó que "es incomprensible continuar imponiendo sanciones por un período ilimitado".
El representante sirio explicó antes de la votación las reservas que tenía su gobierno sobre texto, que votaría para "mostrar la importancia que su país otorga a la unidad del Consejo", pero denunció también la impotencia de la ONU en relación a Israel, que "continúa ignorando sus resoluciones".