Los inspectores de las Naciones Unidas encontraron uranio enriquecido en muestras ambientales tomadas en Irán, lo que podría significar que Teherán ha estado purificando uranio sin informar al organismo encargado de supervisar las actividades nucleares, dijeron diplomáticos.
Según los diplomáticos, que pidieron no ser identificados, un análisis inicial mostró niveles de enriquecimiento posiblemente consistentes con un intento de fabricar materiales con grado bélico y suficientes para causar la preocupación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Si Irán, señalado por Washington como parte de un "eje del mal", ha estado enriqueciendo uranio sin comunicarlo al OIEA, podrían profundizarse las sospechas estadounidenses de que sus ambiciones nucleares van más allá de su declarado propósito de utilizar la energía nuclear sólo para generar electricidad.
Sin embargo, los diplomáticos dijeron que la mera presencia de uranio enriquecido en las muestras no era una prueba concluyente de que Irán haya hecho por su cuenta el enriquecimiento.
La contaminación era otra posibilidad, aunque cómo se habría producido es algo que Irán tendría que explicar al OIEA.
El OIEA declinó confirmar o negar la versión de los diplomáticos, aunque una portavoz del organismo dijo que sus inspectores han estado tomando muestras en Irán.
"Los resultados de los análisis de muestras ambientales están siendo revisados en la agencia y esperamos tomar más muestras en las próximas semanas", dijo Melissa Fleming. "Sólo el OIEA estará en condiciones de juzgar el significado de los resultados de los análisis".
"En este punto, estamos todavía en el medio de un complejo proceso de inspección en Irán, en el que estamos investigando varios asuntos no resueltos", añadió.
Irán insiste en que no tiene interés en construir armas nucleares, como asevera Washington, pero no ha hecho caso a pedidos internacionales de que permita inspecciones más estrictas de su programa nuclear.
No estaba claro en qué instalaciones nucleares de Irán fueron tomadas las muestras, ni si el OIEA había informado al gobierno iraní sobre sus hallazgos iniciales.
Al menos un importante diplomático occidental había pronosticado en junio que las muestras ambientales tomadas por el OIEA confirmarían las sospechas de que Irán continúa ocultando aspectos de su programa nuclear, entre ellos pruebas en vivo de máquinas centrífugas de enriquecimiento.
Irán ha negado en reiteradas ocasiones que haya probado sus centrífugas con material nuclear sin informarlo al OIEA, pero los diplomáticos sostienen que no tiene sentido que ese país gaste cientos de millones de dólares en construir grandes instalaciones de enriquecimiento de uranio en la región de Natanz sin haber probado sus centrífugas.
El Tratado de No Proliferación nuclear, del cual Irán es signatario, permite el enriquecimiento de uranio con propósitos civiles. Sin embargo, las Naciones Unidas deben ser informadas y el proceso debe pasar por las inspecciones de salvaguarda del OIEA.
En junio, la junta de gobernadores del OIEA reprendió a Irán por no informar muchos aspectos de su programa nuclear y le pidió más información sobre la investigación y el desarrollo realizados en su programa de enriquecimiento de uranio.