Con la entrega del último fusil inhabilitado al presidente Juan Manuel Santos la misión de las Naciones Unidas en Colombia terminó el viernes el desarme de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
En un acto a las afueras de Bogotá la misión de las ONU presentó a los medios las 8,994 armas inhabilitados, de las cuales 6,177 eran fusiles de asalto que entregó la guerrilla Farc y mostró la destrucción de 1.7 millón de municiones, 38 toneladas de explosivos y 3,528 minas antipersonales.
El presidente Santos agradeció el papel que desempeñó la misión en el control e inspección de las armas que entregaron las Farc luego de un proceso de paz que duro más de cuatro años.
"Sin ese apoyo no hubiese sido posible llegar adonde estamos. Aprovecho para agradecer a todas las personas de diferentes nacionalidades y de todas partes del mundo que como miembros de la misión trabajaron por la paz.