La Asamblea General de la ONU inicia sus debates públicos mañana y reunirá a un centenar de jefes de Estado o de Gobierno que se centrarán en evaluar los avances en desarrollo y lucha contra la pobreza, al tiempo que aprovecharán para intensificar sus relaciones bilaterales.
En la 63 Asamblea General de Naciones Unidas, inaugurada el pasado martes, se verán las caras por última vez presidentes antagonistas como el de EEUU e Irán, pues George W. Bush, en la recta final de su segundo mandato, hará probablemente su despedida del escenario multilateral.
El nuevo presidente de la Asamblea, el sacerdote y ex canciller nicaragüense, Miguel DEscoto, ya adelantó esta semana que en este periodo de sesiones buscaría la "democratización de las Naciones Unidas".
El ex canciller sandinista aseguró que "la falta de democracia" en el organismo internacional es una de las "causas profundas" de "problemas acuciantes" como el hambre, la pobreza, la violencia y la desigualdad.