Las Naciones Unidas insistieron hoy en la necesidad de que haya libre y total acceso a la Franja de Gaza en aras de poder distribuir la ayuda humanitaria, por lo que solicitó de nuevo a Israel que abra todos los pasos fronterizos.
"Necesitamos libre acceso a la Franja, para la comida, la ayuda de asistencia, el personal y el dinero en efectivo.
Necesitamos la total, predecible y sistemática apertura de los cruces", aseguró en rueda de prensa el vicesecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, John Holmes.
El funcionario de la ONU presentó hoy ante los países donantes el plan humanitario de emergencia de 613 millones de dólares con el que se pretende afrontar las necesidades "más urgentes e inmediatas" de la población de la Franja de Gaza.
Las tres semanas de bombardeos israelíes sobre ese territorio palestino dejaron 1.300 muertos, 5.300 heridos, 21.000 casas totalmente destruidas, y la mayoría de los servicios básicos destrozados.
Por ello, la ONU entrega asistencia alimentaria a unas 365.000 personas, unas 100.000 más que antes del inicio de la ofensivas israelí del pasado 27 de diciembre.
Ante los eventuales donantes, Holmes explicó que para que el dinero entregado tenga efecto "lo primero que se necesita es libre acceso para las personas y las mercancías humanitarias".
"Debe haber un flujo regular, predecible, ininterrumpido y suficiente de mercancías y de trabajadores humanitarios para que el esfuerzo de emergencia tenga éxito", agregó Holmes ante los representantes de la comunidad internacional.
El vicesecretario general explicó que "aunque sea paradójico", ahora hay más acceso que antes de las últimas hostilidades, por lo que señaló que sería inaceptable volver al bloqueo ejercido por Israel contra Gaza durante 18 meses.
"Volver al tipo de restricciones de acceso que había antes de las hostilidades sería inviable", agregó Holmes.
Además de la apertura de todos los cruces, la ONU considera esencial que se mantenga el alto el fuego, y que no se produzca "ninguna interferencia política de ninguna de las partes".
Holmes no quiso dar detalles sobre este aspecto y de hecho aseguró que la ONU podía trabajar con relativa independencia.
Otro de los aspectos que Holmes señaló como prioritario para poner en marcha la economía de la Franja es la necesidad de que haya flujo de dinero en efectivo.
Ese dinero se imprime en Cisjordania y tiene que entrar a Gaza, un recorrido que también controla Israel.
En relación a la respuesta inicial de los donantes, el vicesecretario aseguró que fue "positiva", aunque no pudo adelantar ningún compromiso efectivo.
Hasta la fecha, sólo se han recaudado 80 de los 613 millones solicitados.
De los 613 millones, 154 se invertirán en comida; 119 en refugios; 92 en dinero en efectivo para comenzar la reconstrucción; 46 para salud y otros 46 para la educación; 38 para apoyo psicológico postraumático; 30 para la coordinación y otros 30 para la agricultura; 27 para necesidades urgentes; 25 para agua y saneamiento y 5 para protección.
Holmes insistió que este programa es para actividades "inmediatas" y de emergencia, y que no abarcará las necesidades a largo plazo.