La ONU entregó ayer el Premio 2003 de los Derechos Humanos a la presidenta de las "Abuelas de la Plaza de Mayo", Estela de Carlotto, como reconocimiento a la perseverancia en su lucha por recuperar a los desaparecidos durante la dictadura argentina.
"Somos mujeres que no olvidan ni claudican, y que luchan por obtener la verdad, la justicia, y por la restitución de nuestros nietos", afirmó a EFE Estela de Carlotto, tras recibir el galardón en Naciones Unidas.
Además han sido premiados el presidente de la Federación de Discapacitados Chinos, Pufang Deng; la activista estadounidense Shulamith Koenig, y dos organizaciones feministas, una radicada en Africa Occidental y otra en Jordania.
En la celebración del aniversario de la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el presidente de la Asamblea General hizo un llamamiento para prestar una atención especial a los niños, que sufren agresiones en todo el mundo.