La oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) pidió hoy al Gobierno de Bangladesh que lleve a cabo de "manera digna" el anunciado traslado de refugiados de la minoría musulmana rohinyá a una isla del sur del país.
"El éxito (de la medida) dependerá de la percepción que los refugiados tengan de sus condiciones de vida en la nueva localización", dijo una portavoz de ACNUR en Bangladesh, Onchita Shadman.
"ACNUR espera que, si tiene lugar un cambio, este se produzca de manera digna", subrayó.
En medio de la crisis regional de inmigración en el Sudeste Asiático, el jefe de la célula gubernamental de refugiados, Amit Kumar Baul, declaró la semana pasada que los cerca de 33,000 rohinyás registrados en Bangladesh con estatus de refugiado serán reubicados en la isla de Hatiya.
Las autoridades pretenden así despejar el distrito suroriental de Coxs Bazar, principal destino turístico nacional y donde residen no solo los refugiados registrados, sino la mayoría de los más de 200,000 rohinyás que la ONU estima que hay en Bangladesh.
El Gobierno bangladesí sitúa la cifra de rohinyás procedentes de Birmania en su territorio entre 300,000 y medio millón.
Representantes de agencias humanitarias consultados por Efe han criticado el cambio de ubicación, alegando que la isla es vulnerable a ciclones y el entorno es ajeno lingüística y culturalmente de los rohinyás, muchos de los cuales conservan vínculos activos con familiares al otro lado de la frontera.
El año pasado, Dacca presentó una estrategia, supervisada por la Organización Internacional de Migraciones (OIM), para iniciar un censo de los rohinyás indocumentados.
De momento, se desconoce si las autoridades contemplan la posibilidad de conceder estatus de refugiado a los miembros de este colectivo o intentar una repatriación de los mismos a Birmania, donde se les niega la ciudadanía.
"ACNUR aboga por que se emita algún tipo de documentación a los rohinyás no registrados y que tras ese censos obtengan permiso temporal de permanencia", subrayó Shadman.
Los rohinyás que carecen de estatus de refugiado en Bangladesh tienen muchas limitaciones para acceder al mercado de trabajo, educación, refugio y muchos otros servicios básicos.
Aunque en la actualidad hay una proporción similar de rohinyás y bangladesíes entre los inmigrantes indocumentados que parten por mar hacia el Sudeste Asiático a través de redes de tráfico de personas, cuando se inició esta ruta hace una década la mayor parte eran miembros de la minoría musulmana.