El secretario general de las Naciones Unidas advirtió que se pueden anticipar más accidentes nucleares de la escala de Chernóbil y Fukushima Dai-ichi, y afirmó que esta posibilidad exige mejoras importantes en la cooperación internacional.
Ban Ki-moon y otros altos funcionarios internacionales que participaron en una conferencia en Kiev para conmemorar la explosión de un reactor nuclear en Chernóbil, Ucrania, hace 25 años, dijeron que el aumento de las plantas de energía nuclear parecía inevitable en un mundo sediento de energía.
La energía nuclear “es una opción relativamente limpia y lógica en una era de creciente escasez de recursos”, precisó Ban. “La verdad lamentable es que probablemente veremos más desastres parecidos”.
Durante una visita al lugar de la explosión a unos 100 kilómetros al norte de la capital ucraniana durante el día, propuso una estrategia para mejorar la seguridad nuclear en el mundo, incluso fortalecer la Agencia Internacional de Energía Atómica y dedicar más atención al “nuevo vínculo entre los desastres naturales y la seguridad nuclear”.
“El cambio climático significa más incidentes climáticos extravagantes”, comentó Ban en Kiev. “Nuestra vulnerabilidad no hará sino aumentar”.
El director de la AIEA, Yukiya Amano, que acompañó a Ban en el viaje a Chernóbil, se hizo eco de dichos comentarios.
“Muchos países seguirán hallando la energía nuclear como una opción importante en el futuro, y por eso debemos extremar esfuerzos para asegurar la seguridad”, afirmó a pocos centenares de metros del lugar donde estalló el reactor, cubierto ahora por una estructura que han dado en llamar sarcófago.
El sarcófago ya ha superado su vida útil anticipada y han comenzado las obras para construir un refugio que será emplazado sobre el edificio del reactor. El nuevo refugio, diseñado para durar un siglo, deberá estar colocado en el 2015, aunque todavía falta una suma sustancial del presupuesto.