EVALUACIÓN DE LOS CIUDADANOS
- El conflicto que se vive en Siria desde marzo de 2011 ha causado ya unos 25 mil muertos, mientras que 2.5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y más de 250 mil se han refugiado en los países vecinos, según Naciones Unidas.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lanzó su enésimo toque de atención al régimen sirio, al que mostró la frustración del organismo ante los crímenes de un gobierno que acudió a la Asamblea General a llamar terroristas a la oposición y a denunciar un complot internacional en su contra.
Después de que el conflicto sirio haya llenado minutos y minutos en los discursos oídos en los debates del plenario de Naciones Unidas en la última semana, el ministro de Exteriores del país árabe, Walid al Mualem, llegó a la ONU y, antes de explicar al mundo su visión de la situación, tuvo que enfrentar las quejas de Ban Ki-moon.
El máximo responsable del organismo internacional utilizó su entrevista con el ministro para reiterar su “profunda frustración” por el hecho de que “la situación sigue empeorando” en Siria 19 meses después del inicio de las revueltas y la represión, y señaló al Gobierno como principal responsable de la crisis.
Planteó “en los términos más firmes la continuación de las muertes, la destrucción masiva, los abusos de los derechos humanos y los ataques aéreos y de artillería cometidos por el Gobierno”, y pidió a Siria que “muestre compasión con su propio pueblo”, según detalló en un comunicado su portavoz, Martin Nesirky.
Tras esa recriminación, y mientras el conflicto se mantiene en Siria, el mensaje que Mualem trasladó al plenario de la Organización de Naciones Unidas en su último día de debates es que la crisis se debe a las acciones de grupos terroristas que cuentan con un apoyo exterior del que llegó a responsabilizar a algunos miembros del Consejo de Seguridad.