El inicio de la misión humanitaria para la liberación de un sargento del Ejército colombiano en poder de las FARC desde hace 12 años fue aplazado al menos una hora, hasta las 15.00 GMT, por la lluvia.
No solo llueve en Florencia, la ciudad del sur de Colombia desde donde partirá la misión a las que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) entregarán al sargento Pablo Emilio Moncayo, sino en el lugar de la selva donde se producirá la liberación.
La senadora Piedad Córdoba, cabeza de la misión humanitaria, señaló en su perfil de la red social Twitter que el comienzo del operativo fue aplazado hasta las 10.00 hora local (15.00 GMT).
"Esperamos mejore tiempo en Florencia para fase final de las liberaciones", señaló la congresista.
El coronel Carlos Aguiar, piloto de uno de los helicópteros brasileños que participa en la misión, dijo por su parte a Efe que las condiciones no son las mejores, pero aseguró que él y sus compañeros están "entrenados" para afrontar ese tipo de contratiempos.
"Es muy motivador y satisfactorio poder contribuir en esta operación", agregó.
En la terminal aérea de Florencia están congregados delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), la Iglesia Católica, la tripulación y los helicópteros de Brasil, así como integrantes del Colombianos y Colombianas por la Paz (CCP), organización que presde Córdoba.
También en esa ciudad están el padre del sargento, Gustavo Moncayo, y otros integrantes de la familia.
Las Fuerzas Militares de Colombia suspendieron desde ayer a las 18.00 hora local (23.00 GMT) todas las operaciones en una zona selvática del sur del país para permitir la liberación del sargento Moncayo, como hizo el domingo cuando fue liberado el soldado Josué Daniel Calvo, que llevaba algo menos de un año en poder de la guerrilla.
LAS FARC han dicho que a partir de ahora no habrá más liberaciones unilaterales y que lo que se impone es un canje humanitario de rehenes por guerrilleros presos.
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, ha respondido que está dispuesto al acuerdo humanitario siempre que los guerrilleros liberados no vuelvan a delinquir.