La oposición venezolana llega fracturada a las elecciones regionales del domingo, aunque buscará mantener su poder en los Estados más ricos del país: los petroleros y los industriales.
En estos comicios se elegirán 22 de 23 gobernadores, 335 alcaldes, dos burgomaestres metropolitanos y 458 diputados de los circuitos estatales.
La opositora alianza Coordinadora Democrática (CD) no pudo presentar candidatos únicos para enfrentar los casi únicos aspirantes oficialistas a la mayoría de los cargos a elegirse.
Los opositores gobiernan actualmente en 8 de las 23 gobernaciones, en la alcaldía metropolitana y en más de la mitad de las 335 alcaldías, 100 de éstas al mando del partido Acción Democrática (AD).
"Pero este mapa podría en estos comicios teñirse más de rojo, color del gobierno de Hugo Chávez, no sólo por la división de la oposición sino por la abstención", alertan opositores y medios de comunicación privados en medio de una ausencia de encuestas, que sí se efectúan y se comentan en privado.
"La oposición venezolana tiene clavada 3 cruces: el oficialismo, el divisionismo y el abstencionismo", dijo el opositor Fernando Egaña en un artículo de prensa.
Tras el referendo, los opositores se debatieron entre la abstención o acudir a las elecciones, dilema en el que continúan a dos días de los comicios, sobre todo después que algunos retiraron sus candidaturas aseverando que no valía la pena participar.