La oposición venezolana pidió "perdón" por el fracaso de sus estrategias para propiciar la salida de Hugo Chávez del Gobierno, y anunció el inicio de una campaña popular en favor del referendo revocatorio del mandato presidencial.
Enrique Mendoza, coordinador general de la alianza opositora Coordinadora Democrática, pidió ayer "perdón por lo que se hizo", al hablar del reciente y frustrado paro general de 63 días.
Entre el 2 de diciembre y 3 de febrero, la alianza de las directivas sindical y patronal, partidos y asociaciones civiles de oposición promovió el paro para forzar al presidente venezolano a renunciar. Casi a diario, durante diciembre y parte de enero la Coordinadora movilizó a decenas de miles de personas en Caracas bajo la consigna de "Chávez, vete ya".
La reciente huelga fue el cuarta en un año contra Chávez, derrocado el 11 de abril del 2002 durante 48 horas por un golpe de Estado ocurrido en medio de un "paro general indefinido" promovido por las cúpulas sindical y patronal.
Mendoza, gobernador del estado de Miranda, admitió que "muchos dirigentes de la Coordinadora se han tratado de lavar las manos después del paro" de 63 días. Manifestó que "entiende la confusión" que reina entre el "pueblo" contrario al Gobierno tras el fracaso de la huelga, pero rechazó que ello justifique "ataques" entre los propios sectores opositores.