La oposición taiwanesa, favorita en los sondeos de opinión para los comicios presidenciales, anunció ayer que boicoteará el referéndum defensivo planeado por el actual presidente Chen Shui-bian por considerarlo "ilegal e innecesario".
Los legisladores Tseng Yung-chuan del Partido Kuomintang (KMT) y Chou Hsi-wei del también opositor Partido Primero el Pueblo (PPP) dijeron que someterán a votación las dos preguntas del referéndum de Chen en la primera reunión de la nueva sesión legislativa, el 6 de febrero, para manifestar la opinión popular.
El Parlamento taiwanés, controlado por la oposición, enviará el resultado al presidente para que cancele el costoso sufragio sobre la compra de armas defensivas y la necesidad de negociar con China un mecanismo de paz y estabilidad, temas en los que hay un consenso claro y conocido en Taiwán.
Y si el presidente insiste en celebrar el referéndum, los legisladores opositores pedirán una interpretación constitucional al Consejo de Grandes Magistrados para que se solucione legalmente la disputa, ya que, en su opinión, no se dan las condiciones para que Chen convoque el plebiscito puesto que no hay una amenaza inmediata y evidente a la seguridad de Taiwán.
Los alcaldes de la oposición también se han manifestado en contra del referéndum y han amenazado con la no cooperación durante los comicios presidenciales del 20 de marzo, ya que "no es ni legal, ni necesario, ni oportuno".