La oposición venezolana centra sus esfuerzos en encontrar la unidad y el consenso para que con el beneplácito del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) pueda entrar en la nueva directiva del Parlamento, de la que podría salir temporalmente el próximo jefe de Estado.
Mañana la Asamblea Nacional (AN, unicameral) se reúne para comenzar la nueva legislatura con un acto en el que se nombrará al presidente del Legislativo y la nueva junta directiva, que salvo sorpresa mayúscula será copada por el oficialismo.
Sin embargo, la oposición adelantó que reclamará una vicepresidencia en el Parlamento, en aras de ayudar a “la gobernabilidad del país”.
Los diputados afines al Gobierno del presidente Hugo Chávez suman 97 del total de 165 escaños, “suficientes para copar toda la directiva (...), pero habrá que exigirles lo que tiene que ver con la gobernabilidad del país”, dijo el líder opositor Movimiento Progresista de Venezuela, José Albornoz.
“Más que negociar con el Gobierno” para que ceda una de las dos vicepresidencias de la AN, añadió, “hay que exigirle que no se limite a gobernar con la mitad del país” para evitar “las grietas de división, que no le convienen al Gobierno ni a la oposición”.
El cambio de junta directiva de la AN tendrá lugar cinco días antes de que se inicie el mandato presidencial 2013-2019, para el cual Chávez fue reelegido hace tres meses. Mientras, el Gobierno asegura que Chávez está estable, pero “delicado” tras su operación hace tres semanas en Cuba, la posibilidad de que no esté en Caracas el 10 de enero ha abierto toda una discusión.