El camino hacia el referéndum revocatorio del mandato de Nicolás Maduro aún no se vislumbra claro, y los analistas estiman que la oposición venezolana deberá enfrentar un complejo proceso para lograr que la consulta se realice este año.
Con la validación de las firmas y huellas de casi 400,000 electores, la coalición opositora superó una primera fase del proceso, pero ahora deberá afrontar una etapa crucial que implicará la recolección de los registros de 20% de los electores, el equivalente a casi cuatro millones de votantes, para lograr finalmente activar la consulta popular.
"Esta situación aún no nos coloca en una autopista de cara al referéndum revocatorio, pero sí nos coloca en una carretera más amplia y con menos obstáculos", afirmó el secretario general de la alianza opositora, Jesús Torrealba.
Torrealba dijo que luego de obtener la certificación de la validación de 1% de los registros, la oposición presentará en las próximas horas una solicitud ante el Consejo Nacional Electoral para poder convocar la recolección de las firmas y huellas de 20% de los electores.
"Vamos a pelear no solo por la fecha, sino por las condiciones", indicó el dirigente al asegurar que la oposición exigirá unas 40,000 máquinas capta- huellas para recolectar en tres días los registros.
La alianza debió enfrentar un difícil obstáculo en la primera fase del proceso cuando el Consejo Nacional Electoral solo aprobó unas 300 máquinas en todo el país para validar, entre el 20 y 24 de junio, las firmas de más de un millón de opositores, lo que se convirtió en un cuello de botella que impidió a varios centenares de miles de personas certificar sus rúbricas.
La oposición convocó para hoy y mañana a movilizaciones en Caracas y otras ciudades para exigir la fecha y las condiciones de la recolección del 20% de los registros.