El líder del principal partido de la oposición serbia, el nacionalista Tomislav Nikolic, insistió en que mantendrá la huelga de hambre y sed que inició el sábado hasta que se convoquen a unas elecciones anticipadas.
Nikolic rechazó la petición expresa del presidente, el europeísta Boris Tadic, para que abandone lo más pronto posible esa forma de protesta.