Grupos opositores comenzaron ayer a cerrar las carreteras del sureste de Bolivia hacia Argentina y Paraguay para aumentar la presión sobre el presidente Evo Morales, en reclamo de la devolución de los ingresos petroleros a las regiones.
Gran parte del sur del país está afectado por cierres en rutas nacionales e internacionales porque, de forma simultánea a la acción de los opositores, campesinos afines a Morales mantienen desde hace seis días un bloqueo en Chuquisaca contra la gobernadora opositora de ese departamento, Savina Cuéllar.
La protesta de la oposición en la región conocida como Chaco, fronteriza con Argentina y Paraguay, tiene el respaldo de los gobernadores y dirigentes cívicos autonomistas de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca.
Los focos de mayor tensión están situados en las localidades de Villamontes, donde hay cuatro puntos de bloqueo, uno de ellos hacia Paraguay, y en Yacuiba, fronteriza con Argentina, donde el paso por el puente internacional ha sido interrumpido.
Los presidentes de los comités cívicos de Villamontes y Yacuiba, Felipe Moza y Guimer Beizaga, respectivamente, confirmaron a EFE el inicio de la medidas de fuerza, de carácter indefinido y que eventualmente pueden tener efectos sobre las operaciones petroleras en la zona.
De hecho, Moza sostuvo que en Villamontes los manifestantes han bloqueado las rutas que van hacia los pozos de gas Sábalo I, II, III y IV del "megacampo" San Antonio, operado por Petrobras.
Una fuente del sector petrolero confirmó a Efe que efectivamente hay un corte en el Puente Ustarez de la vía hacia San Antonio, pero que no tendrá consecuencias en las operaciones del campo.