Los Hermanos Musulmanes, principal fuerza opositora en Egipto, rechazan “de manera absoluta” el diálogo con el régimen egipcio que ofreció el vicepresidente Omar Suleiman, aseguró Mohamed Mursi, portavoz de esta organización.
En un comunicado divulgado en su página web, Mursi agregó que su grupo “no está dudoso, como dijo Suleimán”, y añadió que “el pueblo es el que ha hecho caer el régimen”.
“No encontramos ninguna utilidad a un diálogo con un régimen ilegítimo, infractor de la Constitución”, señaló Mursi, para quien el régimen “desea saltar sobre los intereses del pueblo y la Constitución, haciendo caso omiso a los millones de personas que salieron a las calles y que dijeron que no quieren a Mubarak”.
Subrayó que la hermandad “no puede estrechar la mano a quienes las tienen manchadas con la sangre de los egipcios”.
El portavoz consideró que las medidas anunciadas por Mubarak y reiteradas por Suleimán “marchan por el camino incorrecto, pues el régimen no debe salir ahora anunciando reformas, ya que ha perdido su legitimidad constitucional y popular”.
Suleimán anunció en una entrevista con la televisión estatal egipcia que las elecciones presidenciales de septiembre no serán retrasadas “por ningún motivo”, y dijo que las protestas en Egipto responden a “agendas extranjeras” de determinados empresarios, que no identificó, y a los intereses de los Hermanos Musulmanes.
En la entrevista, Suleimán insistió en un diálogo que ha comenzado en las últimas horas, con la ausencia de los principales grupos de la oposición.
Ese diálogo, que se prolongará por cinco o diez días, dará pie a un calendario de trabajo que debe culminar con los próximos comicios, agregó Suleimán, que insistió en que ni Mubarak “ni nadie de su familia” se presentará a esos comicios.
Preocupación. En tanto, el presidente egipcio Hosni Mubarak se mostró dispuesto a dimitir de inmediato, pero consideró que el caos que se generaría le impide hacerlo.
En una entrevista con la cadena ABC, el mandatario asegura estar “cansado” del cargo que ocupa y que dimitiría de inmediato, si no fuera por las consecuencias.
Reconoce que el presidente estadounidense, Barack Obama, al que considera un “buen hombre”, le ha pedido que abandone el cargo cuanto antes, pero su respuesta fue la de alertar del caos que se generaría de inmediato.
“Usted no entiende la cultura egipcia y lo que ocurriría si dimito ahora”, le espetó Mubarak a Obama, según narra el egipcio en la entrevista con ABC.
No obstante, Mubarak se muestra convencido de que no se presentará de nuevo a las elecciones, aunque no abandonará el país. “Moriré en suelo egipcio”, aseveró.
Además reconoce que “sintió alivio” cuando pronunció su alocución pública el lunes, en la que anunció que no se presentaría a la reelección.