El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo ayer que una conspiración descubierta contra su gobierno incluía un plan para matarlo, mientras sus opositores descartaban sus acusaciones como un "show" destinado a desprestigiarlos.
Luego de casi seis meses de haber sobrevivido a un breve derrocamiento en abril, el militar retirado dijo el sábado que su gobierno había descubierto un nuevo plan de golpe, dirigido por el ex canciller Enrique Tejera, un abogado de 83 años.
La casa de Tejera en Caracas fue allanada la noche del viernes por fuerzas de seguridad del gobierno, y Chávez dijo que hallaron documentos que incriminaban a políticos de la oposición y oficiales militares. Tejera negó las acusaciones.
El quinto exportador mundial de crudos está sumido en un frenesí de rumores de golpe a pocos días de una gran protesta antigubernamental que fue convocada para el jueves 10 de octubre por grupos opositores, y en la que pedirán el adelanto de las elecciones.
El presidente ha rechazado la propuesta de comicios adelantados.
Chávez, en su programa dominical "!Aló, presidente!", dio detalles del complot. Según el mandatario, los conspiradores militares y civiles se reunieron en la casa de Tejera para discutir planes y ver vídeos antigubernamentales mientras sirvientes de guantes blancos los atendían.
Agregó que los conspiradores "oligarcas", a quienes no nombró, discutieron "mi posible eliminación física" e incluso el derramamiento de sangre posible en caso de una respuesta de sus seguidores.
"Uno de ellos dijo: "no importa, si se mata al presidente habrá 100,000 muertos, pero se salva Venezuela", dijo el mandatario. Agregó que el complot fue denunciado por uno de los oficiales militares que asistió a una de las reuniones.
Ayer, dirigentes opositores se mofaron de las acusaciones de golpe, calificándolas de "show orquestado".
"Chávez está aterrado por la marcha del jueves 10 y su show sólo pretende disminuirla", dijo la Coordinadora Democrática, una coalición de opositores a Chávez, en un comunicado.