Medio centenar de personas defensoras de la diversidad sexual realizaron una “besada” coincidiendo con la visita a Madrid del papa, rodeadas de un dispositivo policial y ante la indiferencia de multitud de peregrinos católicos.
La “besada” estaba programada para protestar por las “doctrinas sexofóbicas, homofóbicas y transfóbicas” de la Iglesia Católica, dijeron los convocantes.
El grupo se reunió en la plaza de Chueca, un conocido barrio “gay” de la capital española. “No eres bien recibido aquí. Esto es zona gay”.
Después, iniciaron la marcha en dirección rumbo al paseo de la Castellana, y mezclarse con peregrinos.