El órgano rector de las elecciones mexicanas afirmó que ha investigado decenas de quejas sobre posibles excesos en los gastos de campaña y compra de votos con el fin de fiscalizar la limpieza de los últimos comicios.
Casi todos los consejeros del Instituto Federal Electoral (IFE) se presentaron ante los periodistas, en una ceremonia poco usual de ese órgano, para destacar los pasos dados con el fin de aclarar las dudas sobre “la relación del dinero y la política”.
En un informe que leyó el presidente del IFE, Leonardo Valdés, quien no aceptó preguntas, recordó que las autoridades electorales han recibido 63 quejas presentadas por los partidos políticos para fiscalizar las actividades ligadas a los comicios.
De esas quejas, que afectan a los principales partidos que se presentaron a las elecciones presidenciales y legislativas del 1 de julio, 23 ya han sido resueltas y otras 40 están pendientes de resolverse de acuerdo con “la complejidad de cada caso”.
“El tamaño de la labor desplegada por la Unidad de Fiscalización (del IFE) constituye uno de los más importantes esfuerzos por garantizar la legalidad y la equidad en la competencia democrática”, afirmó Valdés en el mensaje que leyó ante los periodistas.
El anuncio fue hecho antes que la izquierda mexicana presente una serie de impugnaciones de los últimos comicios.