El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que asumió el martes su tercer mandato y segundo consecutivo, festejó ayer sin un acto oficial el quinto aniversario de la adhesión de su país a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (Alba), pese a que había convocado a una “celebración”.
El Ejecutivo nicaragüense no dio ninguna explicación sobre la suspensión de esa “celebración”, que se da un día después de que Ortega jurara como presidente de Nicaragua ante siete jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos sus colegas y aliados Hugo Chávez (Venezuela) y Mahmud Ahmadineyad (Irán), además del príncipe Felipe, heredero de la Corona española.
Entre el martes en la noche y ayer, los dignatarios que acompañaron a Ortega abandonaron Nicaragua.
Ortega firmó el 11 de enero de 2007, un día después de que iniciara su anterior mandato, la adhesión de Nicaragua al Alba.