El secretario general de la OTAN, George Robertson, reconoció en Madrid que la Alianza está reestructurando los sistemas de mando para dotar a los países miembros de "nuevas capacidades" militares que les permitan luchar contra el terrorismo. Además, manifestó que para defenderse de esta amenaza no habrá más límites que los que se pongan los propios países miembros.
Tras mostrarse optimista, porque esta reestructuración va a buen ritmo y la fuerza de respuesta contra "amenazas asimétricas" "estará lista antes de lo previsto", el secretario de la Alianza dejó claro que se ha de trasladar la imagen de que "estamos preparados" para luchar contra el terrorismo. "Esperamos mejorar, pero estamos listos", añadió durante la reunión de ministros de Exteriores que la Alianza Atlántica celebra en Madrid.
En su comunicado final, los Diecinueve dedican un párrafo a recordar que "el terrorismo sigue siendo una grave amenaza para las poblaciones, fuerzas y territorios" de los aliados, para la "paz y seguridad internacionales" y para "el desarrollo y funcionamiento de las instituciones democráticas, la integridad territorial de los Estados y las relaciones pacíficas entre ellos".
Por otra parte, los ministros de relaciones exteriores de la OTAN trataron ayer de mostrar un renovado sentido de unión y dejar atrás las divisiones en torno a la guerra contra Sadam Hussein, anunciando planes de ampliar el alcance de la alianza a Irak, Afganistán y quizás otras áreas del Medio Oriente.