La OTAN rechaza definitivamente la propuesta rusa de un sistema antimisiles conjunto, en el que Rusia se encargaría del flanco norte continental, informó el diario ruso "Kommersant".
Según la prestigiosa publicación, Moscú ha asumido la determinación de Occidente después de la visita de esta semana del ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, a Estados Unidos, y tras el encuentro del presidente ruso, Dmitri Medvédev, con los dirigentes de la Alianza en la cumbre Rusia-OTAN de Sochi, celebrada los días 3 y 4 de julio.
"La propuesta de un escudo antimisiles conjunto ya no se debate", indicó a "Kommersant" un alto cargo de la delegación rusa en la región de Sochi.
El Kremlin confía ahora en acordar con la OTAN otro formato alternativo de defensa común antes de la próxima cumbre que celebrará la Alianza en Chicago en 2012, o al menos recibir garantías de que los misiles situados en la parte europea no apuntarán contra el país de Rusia.
Las posibilidades de que la OTAN dé esas garantías son escasas, según apuntó el diplomático ruso.
El presidente de la Alianza, Anders Fogh Rasmussen, negó en Sochi que sea necesario firmar un nuevo acuerdo jurídicamente vinculante en el que los aliados se comprometan a no apuntar su sistema contra Rusia, y subrayó que la mejor garantía es la cooperación y el intercambio de datos.
"Hace tiempo que le dijimos a Moscú que no estamos listos para un escudo antimisiles común. La Alianza no puede dejar la seguridad de sus miembros en manos de un jugador externo", señaló un alto funcionario del cuartel general de la OTAN.
El funcionario occidental añadió que la postura de Bruselas quedó clara en la reunión con Medvédev en Sochi, así como durante la visita de esta semana de Lavrov a Washington.
La propuesta de un sistema común de defensa antimisiles fue anunciada por Dmitri Medvédev en la cumbre de la OTAN celebrada en Lisboa en noviembre del año pasado.