La OTAN recibió ayer a siete nuevos miembros de Europa del Este reafirmando su cooperación con Rusia, su prioridad en Afganistán y con la vista puesta en una participación en Irak cuando se traspase el poder a los iraquíes.
Los cancilleres de Eslovaquia, Eslovenia, Letonia, Lituania, Estonia, Bulgaria y Rumania, sus pares de los 19 países de la organización y el secretario general de la OTAN, el holandés Jaap de Hoop Scheffer, asistieron ayer a una ceremonia de recibimiento en Bruselas.
Estos siete países se unen así a Polonia, Hungría y la República Checa, también de la órbita ex soviética y que se incorporaron a la organización en 1999.
El Consejo del Atlántico Norte ampliado se reunió ayer por primera vez y también lo hizo el Consejo OTAN-Rusia tras la adhesión de nuevos miembros.
Mientras los 26 miembros de la Alianza convinieron que la misión en Afganistán sigue siendo en este momento la prioridad de la OTAN, los cancilleres también debatieron sobre la tarea que tendría la Alianza si finalmente participa en el proceso de estabilización de Irak.
El secretario de Estado norteamericano Colin Powell trató de persuadir ayer a los ministros de la OTAN para que asuman un papel en las fuerzas de pacificación de Irak.
Powell habló acerca de la necesidad de que la alianza apruebe como organización lo que la mayoría de sus miembros ha hecho ya a título individual: sumarse a los Estados Unidos en el mantenimiento de la paz en Irak.