Legitimado por una enorme popularidad, pero enfrentado a graves problemas económicos y a un escenario político inusualmente complejo, Abel Pacheco asumirá hoy como nuevo presidente de Costa Rica para un período de cuatro años.
El nuevo gobernante tomará posesión del cargo durante una ceremonia en el Teatro Melico Salazar de San José, a la que asistirán siete presidentes latinoamericanos y cerca de 80 delegaciones oficiales de todo el mundo.
Pacheco deberá lidiar con graves problemas económicos, cuya solución dejó pendiente su antecesor Miguel Angel Rodríguez, tales como una deuda interna de más de 4,000 millones de dólares, que consume el 38% del gasto público; el creciente déficit fiscal y la pérdida de dinamismo de las exportaciones.
Según un informe reciente, elaborado por un grupo de ex ministros de Hacienda, el déficit fiscal podría llegar a representar este año un 3.9% del Producto Interno Bruto y si no se toman medidas correctivas, seguiría aumentando hasta llegar a casi un 7% en 2006.
Ese mismo grupo recomendó al gobierno un plan que contempla la creación de nuevos impuestos y la ampliación de otros, así como la supresión de exenciones, entre otras medidas para detener una eventual crisis fiscal. En principio, Pacheco se ha manifestado en contra de aumentar los impuestos.