El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, aprovechó las altas dosis de patriotismo que se respiran en el país con motivo del Día de la Independencia para pedir a sus compatriotas que tengan paciencia con la guerra en Irak.
En un discurso en la base aérea militar de la Guardia Nacional en West Virginia, señaló que "todos esperamos el día" en el que haya menos tropas estadounidenses en Irak, aunque insistió en que ese día todavía no ha llegado.
"La victoria en esta lucha requerirá más paciencia, más coraje y más sacrificio", afirmó el inquilino de la Casa Blanca flanqueado por una gigantesca bandera estadounidense ante los más de 1, 000 miembros de la Guardia Nacional y sus familiares que se dieron cita para escucharlo.