Andrew Speaker, el estadounidense en cuarentena por padecer un tipo muy peligroso de tuberculosis, pidió perdón por el daño causado y aseguró que, en ningún momento, se le prohibió volar a Europa.
En declaraciones a la cadena estadounidense de televisión ABC, Speaker, un abogado de 31 años, aseguró desde el Avers National Jewish Medical and Research Center de Denver (Colorado) que, desde hace una semana, vive en un estado de "constante temor y ansiedad".