El padre de un menor secuestrado el jueves en el noreste de Colombia cuando se desplazaba en un autobús escolar clamó ayer por la liberación de su hijo, señalando que ésta constituiría un gesto de paz inequívoco del ELN, grupo al que el Ejército culpa del plagio. "Mi clamor es para que liberen pronto a Kevin. Es la oportunidad de que el ELN demuestre que sí quiere la paz" dijo Luis Rojas, padre del joven, de 14 años.
Rojas, un comerciante de la localidad de Ocaña, donde se produjo el secuestro, aseguró que nunca recibió amenazas y que hasta ayer los plagiarios no habían entrado en contacto con la familia.
Por otro lado, unos 17 poderosos narcotraficantes, entre ellos los máximos líderes del cocainero cártel de Cali, fueron trasladados ayer de la cárcel de la localidad colombiana de Palmira a una prisión de alta seguridad no precisada, informó la Policía.
"Los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, jefes del cártel, aparecen entre los 17 narcotraficantes trasladados a otra prisión en Colombia", dijo el jefe de la policía metropolitana de Cali, el coronel Oscar Naranjo.
De acuerdo con el jefe policial, los contrabandistas de cocaína fueron sacados de la cárcel de Palmira, ciudad próxima a Cali y llevados en un avión militar hacia otra localidad del país, en medio de estrictas medidas de seguridad.
No se informó oficialmente de inmediato la causa del traslado de los capos mafiosos.