El Arts Council (agencia de promoción de las artes del Reino Unido) ha pagado el equivalente de 15,500 euros a una bailarina epiléptica para que suspenda provisionalmente su medicación y sufra un ataque en escena, decisión criticada por las organizaciones que ayudan a los que sufren esta enfermedad.
Según "The Times", la actuación de Rita Marcalo se presenta como un estudio "de los interfaces físicos entre la danza, el movimiento y la epilepsia".
Marcalo, directora artista de la compañía de danza "Dissidence", es epiléptica desde que cumplió diecisiete años y pretende con su actuación en el teatro de Bradford explorar la que califica de su "otra identidad" como minusválida.
En el espectáculo se utilizarán luces estroboscópicas, programas informáticos especialmente diseñados, y la protagonista tendrá que ayunar, se privará de sueño, elevará artificialmente la temperatura corporal y tomará estimulantes de la actividad cerebral, incluidos el alcohol y el tabaco.