La propuesta parece simple y directa: si les pagas y firmas un contrato, ellos te secuestran durante horas.
Una empresa francesa ofrece la posibilidad de vivir en carne propia el drama de los secuestros a clientes que quieran probar sus límites o vivir un golpe de adrenalina.
Al igual que en los casos reales, los raptos que propone Ultime Réalité, una firma, en el este de Francia, ocurren en un momento inesperado para el cliente, que es llevado a un lugar inhóspito.
"El objetivo es hacerlo como si fuera en la realidad", explica Georges Cexus, fundador de la empresa.
"Es un tipo de servicio para darle al cliente adrenalina y miedo".
La idea es vista con recelo por expertos que advierten que una sensación de ese tipo puede ser comparable al efecto de una droga y en determinados casos podría tener consecuencias inesperadas.
Servicios varios.
Cexus, con estudios militares y de ingeniería, montó Ultime Réalité en enero, después de que un cliente de una compañía dedicada a servicios le preguntara sobre la posibilidad de contratar alguna "actividad extrema".
La firma ofrece diferentes opciones, desde un simulacro de narcotráfico en lanchas hasta la búsqueda de personas en helicóptero.
Pero la propuesta del secuestro ha sido la más llamativa para diferentes diarios locales.
"Hágase secuestrar y viva un secuestro desde el interior", dice la página de Internet de la empresa.
La tarifa es equivalente a unos $1,200, pero puede variar según las demandas personales.
La acción se enmarca en un contrato que "básicamente dice que el cliente quiere hacer este tipo de actividad", comenta Cexus. "Él está de acuerdo con todos los riesgos que pueden ocurrir".
Once horas.
El equipo de "secuestradores" lo forman tres individuos, cada uno con un rol preciso, y además hay alguien que presencia la actividad sin participar directamente "para prestar atención a la violencia o a los desbordes".
La idea es que, después de seguir al cliente sin que éste lo note, el equipo lo captura en un momento y en un lugar donde no haya testigos. "No voy a hacerlo en París cerca del Arco del Triunfo", aclara Cexus.
La duración del secuestro depende del cliente, pero el tiempo límite es de once horas.
"Después no puedo asegurar al cliente un realismo", dice. "Más de once horas, va a pensar y va a comprender que no es real".
Cexus descarta que haya momentos de violencia física, pero sostiene que el cliente tiene la posibilidad de establecer "qué tipo de violencia psicológica quiere".
Y aunque dice tener entre uno y dos clientes por día, incluidos empresarios, niega que alguno de ellos haya experimentado una crisis nerviosa o algo que se le parezca.
El menú de ofertas es novedoso en Francia, donde el secuestro está lejos de suponer un gran problema de seguridad pública como en algunos países latinoamericanos.
Liliana Daligand, una psiquiatra francesa experta en víctimas, compara la idea del "secuestro a la carta" con el bungee jumping, una actividad en la que se salta desde un puente o plataforma elevada atado a un elástico.