LOS PAÍSES afectado por el terremoto y posterior maremoto del domingo pasado, todavía desconocen su futuro. Las búsquedas de los cádaveres continúan y la naturaleza se encuentra latente, fuertes lluvias y riadas dificultan las tareas de rescate en el este de Sri Lanka, y en Indonesia, donde zonas ya afectadas fueron inundadas debido a la gran cantidad de agua que ha caído en el lugar.
Las fuertes precipitaciones ocurridas han forzado la evacuación de al menos 15 campamentos de desplazados sólo en el distrito de Ampara, situado en el este de la isla y el lugar más golpeado por la desgracia, en el que se han registrado 380 milímetros de lluvia en las últimas 48 horas.
En algunos distritos los médicos y equipos de rescate no pueden siquiera acercarse a los damnificados, además las precipitaciones impiden la distribución de ayuda en muchas áreas. declaró Husein Bhaila, ministro de Industrias de Tejidos Artesanales.
"Cuando el agua empezó a subir ya teníamos suficiente comida y ropa para distribuir, pero muchas personas se alberga en alojamientos provisionales y lo último que necesitan son las fuertes lluvias y las inundaciones que están destrozando sus refugios", afirmó el ministro.
La mitad de los desplazados se encuentran en cabañas improvisadas con plástico y cuerdas, por lo que las fuertes lluvias agudizan su ya deseperada situación.
El Observatorio de Ciencias de la Tierra de Estrasburgo (Francia) registró ayer un nuevo seísmo de 6.5 grados en la escala de Richter frente a la costa noroccidental de la isla de Sumatra, dentro de las réplicas del gran maremoto.
Funcionarios indicaron que "Habrá seguramente nuevas réplicas" en los próximos días y semanas.
La agencia estatal Antara informó de que las réplicas provocaron el pánico en Banda Aceh, la capital de la provincia, donde sus habitantes aún no se han recuperado del impacto producido por la tragedia.
La ayuda humanitaria continúa llegando, son muchas las personas que continúan buscando a sus familiares y amigos.
La situación es tan caótica, que la cervecería más importante de Sri Lanka se ha enfocado en producir agua potable para los sobrevivientes de los maremotos de Asia.
El Papa Juan Pablo II, ayer en medio de la misa de inicio de año, hizo un llamado a la solidaridad humanitaria en todo el mundo, por las víctimas y sobrevivientes del catastrófico maremoto.