Pakistán ofreció eliminar su demanda de un plebiscito de la ONU sobre Cachemira y acercarse a las posiciones de la India sobre el disputado territorio himalayo.
Las propuestas del presidente paquistaní, Pervez Musharraf, abrieron una nueva ventana de oportunidad para poder rebajar las tensiones entre las dos potencias nucleares, aunque persisten muchos obstáculos para ello, según los analistas.
Todos los ojos están ahora concentrados en la visita del primer ministro indio, Atal Behari Vajpayee, a la cumbre del sudeste asiático en Islamabad, a principios del mes próximo.
En una entrevista a menos de tres semanas de dicha cumbre, Musharraf dijo que estaba preparado para ser "valiente y flexible" en un intento por resolver la disputa de Cachemira.
"Si queremos resolver este asunto, ambas partes necesitan hablar con flexibilidad, saliendo de posiciones establecidas, para encontrarse a medio camino", dijo.
Por más de 50 años, Pakistán ha insistido en un plebiscito para permitir a la gente que vive en Cachemira a que elija entre pertenecer a la India o a Pakistán.