La India fustigó ayer a Pakistán por una serie de pruebas con misiles programadas a partir de hoy, justo cuando parecían amainar los temores de guerra entre los dos vecinos y rivales con capacidad nuclear.
Mientras el primer ministro indio, Atal Behari Vajpayee, se dirigía a un descanso de varios días a los pies del Himalaya, Estados Unidos calificó la situación de "muy peligrosa".
Pakistán informó a la India de pruebas con misiles de corto y mediano alcance entre hoy y el martes, pero aseguró que los ejercicios eran rutinarios y no estaban relacionados con las tensiones sobre la disputada región de Cachemira, dijo en una breve declaración el ministerio de Relaciones Exteriores indio.
"El gobierno de la India no está particularmente impresionado por esas payasadas con misiles, claramente dirigidas a la audiencia doméstica en Pakistán", dijo la declaración, sin dar otros detalles.
Un funcionario paquistaní en Islamabad confirmó después el plan y la televisión estatal del país dijo que las pruebas era técnicas y no estaban relacionadas con las actuales tensiones.
Por su parte, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell telefoneó ayer al canciller indio Jaswant Singh desde Moscú, donde se encontraba acompañando al presidente George W. Bush en visita oficial. Esperamos que India y Pakistán comiencen a reducir la escalada"", dijo el portavoz Philip Reeker.