Más de 1,500 personas han dejado sus hogares en la ciudad de Swat Valley, debido a los constantes ataques contra los talibanes.
Familias enteras dejan atrás su lugar de origen para viajar por más de 20 horas y llegar a otras ciudades pakistaníes.
Un informe reciente de Amnistía Internacional precisa que dos millones de personas viven en condiciones críticas, debido a sus constantes desplazamientos causados por la guerra contra los talibanes.
Casi el 90% de las personas desplazadas no tienen acceso a campos organizados y viven en condiciones de hacinamiento extremo, con comunidades de acogida o en asentamientos precarios ya existentes y edificios abandonados.
A esta situación se le suma el poco acceso al agua potable y a los alimentos.
Este grupo de desplazados corren el riesgo de adquirir enfermedades con la llegada del calor y los monzones.
Prueba de ello es el padecimiento de los pobladores de Shahbaz Gara y de Swabi, que han perdido todo en un monzón.
En esta catástrofe de la naturaleza hubo 13 muertos y un número indeterminado de damnificados.
Para los afectados por las inundaciones es muy difícil recomenzar, ya que sus hogares de adobe se los llevó la corriente y los cultivos que los ayudan a sobrevivir están bajo el agua.
La ayuda gubernamental es poca y llega lentamente y, en algunos casos, ni si quiera reciben ayuda médica.