Cien días después de asumir la jefatura del Estado, Alfredo Palacio no ha podido desprenderse de la sombra de su antecesor, el depuesto presidente Lucio Gutiérrez, que amenaza con volver a Ecuador para enfrentarse a sus enemigos políticos.
El jefe del Estado, aseguró que hace 100 días "la patria ardió" y aseguró que para que el país sobreviva "no basta con apagar el fuego".
Palacio afirmó que su tarea principal es "reconstruir el Estado", que fue sometido a un "plan de demolición" que Gutiérrez "ejerció con precisión" durante su administración.
Palacio dijo que su plan de Gobierno busca crear una sociedad de "ecuatorianos sanos y seguros, educados y productivos".