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Palenque preserva antiguos ritos fúnebres africanos

Con bailes y cantos, guían el alma del difunto hasta el lugar donde se debe quedar por toda la eternidad. De esta manera, los descendientes de esclavos en Colombia, luchan por mantener intacta su cultura.


En Colombia, donde se concentra la segunda mayor comunidad de origen africano de América Latina, por detrás de Brasil, los ritos fúnebres que preservaron los descendientes de esclavos siguen desafiando a la modernidad.

El escenario es San Basilio de Palenque, el primer pueblo liberto de América ubicado a 50 kilómetros de la caribeña Cartagena de Indias, donde el pasado fin de semana la cadencia de los tambores anunciaron la muerte de "Cha-ine", la mujer más anciana del pueblo que a sus 103 años se unió a las orishas (deidades).

Inés Ortega Cassiani, conocida por su nombre palanquero "Cha-ine", fue un exponente de la consagración de la cultura de Palenque, donde dedicó toda su vida al baile y al canto, y a encabezar con su arte ritos de vida y de muerte.

 

A "Cha-ine" la despidió su pueblo con el "lumbalú", la principal ceremonia fúnebre originaria de las tierras bantú en África.

"Es el ritual con el que los palenqueros contribuimos a que ese alma que se desprende del cuerpo se conduzca y llegue a ese otro mundo", explicó el profesor etnoligüístico y promotor cultural de la localidad, Manuel Pérez.

Y "es a través de esos bailes y cantos como preparamos el camino y guiamos el alma del difunto al lugar donde se va a quedar para la eternidad", añadió.

 

El "lumbalú" sintetiza el universo corporal y simbólico de los palenqueros y representa la cohesión entre la música, el baile, la vida y la muerte de estos descendientes de los negros esclavos que fueron llevados a América por los colonizadores europeos entre los siglos XVI y XVIII.

Su empeño en mantener vivas las tradiciones y transmitirlas de generación en generación ha permitido que este pueblo se preserve casi intacto.

Ha sido "gracias a la resistencia que hemos ejercido durante años para mantenernos puros, así hemos logrado que lo que nos han dejado nuestros ancestros africanos perviva", aseveró Pérez.

 

Y es que este pueblo ha estado aislado muchos años, desde que algunos esclavos hastiados de la explotación de los criollos y los españoles huyeron de ciudades de lo que entonces era el Virreinato de Nueva Granada y se refugiaron en los Montes de María, donde fundaron Palenque, conocido hoy como San Basilio.

Allí estuvieron alejados del mundo exterior hasta 1971, ya bien entrado el siglo XX.

Pérez, quien dice sentir "un orgullo enorme por ser auténtico", ve, sin embargo, con preocupación la amenaza que se cierne sobre su cultura, ya que muchos palenqueros asfixiados por la pobreza comienzan a salir del terruño en busca de oportunidades.


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643133
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América