Palestina participó por primera vez en su historia en una votación en la Asamblea General de las Naciones Unidas para elegir a uno de los jueces del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia.
Palestina no es miembro de pleno derecho de la ONU y no puede participar en la toma de decisiones de sus organismos, salvo en las elecciones de los jueces que integran los tribunales creados para investigar los genocidios de Ruanda y la Antigua Yugoslavia. El embajador palestino ante la ONU, Ryad Mansour, fue el encargado de depositar la papeleta.