Un palestino mató ayer a puñaladas a un israelí e hirió a otro en Tel Aviv, en un ataque del que se responsabilizó un grupo radical vinculado a la facción Fatah del presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Yasser Arafat.
El ataque fue el primero perpetrado por un palestino en una ciudad israelí desde que los grupos radicales palestinos anunciaron una tregua de tres meses el 29 de junio e hizo tambalear el frágil cese del fuego, considerado esencial para el plan de paz respaldado por Estados Unidos.
El atacante, un joven de 23 años de Jerusalén oriental, hirió a puñaladas a un guardia de seguridad en las afueras de un restaurante, antes de huir hacia la playa, donde mató a puñaladas a un israelí de 24 años que paseaba con su novia.
Las Brigadas de Mártires de Al Aqsa se atribuyeron la responsabilidad del ataque en declaraciones emitidas en Beirut y en su sitio en la Internet, y prometieron lanzar más.
Actualmente, sólo los anglicanos pueden suceder a un rey en el trono británico, y cualquier miembro de la realeza que se case con alguien de otra religión es excluido automáticamente.