Palestinos e israelíes marcaron un gol por la Paz en el Camp Nou, en un encuentro emotivo en el que árabes y hebreos formaron, por primera vez, en un mismo equipo y demostraron al mundo que la convivencia entre ambos es posible, aunque sea sobre un terreno de juego.
Fue una noche histórica, porque se dirá que, un día, árabes y hebreos, acostumbrado a odiarse saltaron a un terreno de juego con la misma camiseta.