Asimismo, el primer ministro palestino, Ismail Haniye, criticó a Estados Unidos por negarse a tratar con el gobierno de Hamas, señalando que se castigaba a su pueblo por elegir a la milicia. La prohibición estadounidense fue anunciada el viernes.
Los primeros días de Hamas en el poder han sido una combinación de presiones internacionales y violencia interior. Durante el fin de semana, cuatro personas murieron y 36 resultaron heridas en disturbios relacionados con el asesinato de un jefe miliciano vinculado con Hamas.
La exhortación de Haniye a la calma y a desistir de la exhibición pública de armas fue rechazada por un caudillo de Gaza, lo que generó el riesgo de nuevos actos de violencia entre fracciones políticas.
Los seguidores del miliciano muerto acusaron a Fatá de matarlo con un coche bomba. Pero Samir Masharawi, un dirigente de Fatá y una figura de gran influencia en Gaza, dijo que lo ofendían las denuncias ``infundadas"" y que no podría convencer a sus seguidores que ocultaran sus armas.
"Parece que los hermanos de Hamas olvidan que están en el poder y representan a un gobierno palestino y son responsables de defender las instituciones de seguridad"", dijo mientras decenas de guardaespaldas disparaban al aire.
En declaraciones a los periodistas el domingo, el ministro del Interior Said Siyam, a cargo de algunas de las fuerzas de seguridad, dijo que pondrían fin al caos, pero instó a su pueblo a tener paciencia: "Dennos una oportunidad de un año"", suplicó.
"No tenemos una varita mágica"", advirtió Siyam. "Me reuniré con las facciones al igual que los dirigentes de los bandos militares, a fin de que cada uno asuma sus responsabilidades"", afirmó, al comprometerse a arrestar y procesar a quienes transgredan la ley. Indicó que una vez que las fuerzas de seguridad hagan sentir su presencia y apliquen la ley, "la gente se sentirá cómoda"" con la policía y no dependerá de sus clanes para tener protección y venganza.
En Gaza ha imperado la anarquía en meses recientes y los pistoleros rondan las calles con impunidad. Muchos están vinculados al grupo Fatá, que dominó la política palestina durante cuatro décadas antes de que Hamas truncara su poder en las elecciones palestinas de enero.
El gobierno palestino también enfrenta problemas con la comunidad internacional, que amenaza con interrumpir la ayuda que éste necesita con desesperación debido a que Hamas se niega a reconocer a Israel y a renunciar a su ideología violenta.
Haniye acusó a Estados Unidos de violar sus propios principios de democracia al aislar al nuevo gobierno encabezado por Hamas.
"Este gobierno fue elegido en comicios libres y honrados, según los principios democráticos que reclama el gobierno norteamericano"", dijo Haniye a un grupo de partidarios.
La Autoridad Palestina ha recibido 1.000 millones de dólares anuales en ayuda extranjera, gran parte de la cual está en peligro.
El gobierno ya ha tenido problemas en pagar al personal en marzo.
Washington anunció que prohibía a sus diplomáticos tener contacto con funcionarios de cualquier repartición palestina controlada por Hamas.
Varios gobiernos y entidades han anunciado que no darán dinero a la Autoridad Palestina mientras Hamas no modifique sus posiciones.