Cuatro colonos judíos murieron por disparos y otro resultó gravemente herido en una emboscada tendida por palestinos cerca de Hebrón (Cisjordania), anunció ayer un portavoz del Ejército israelí. El ataque fue reivindicado por las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, un grupo armado vinculado al movimiento Fatah del presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, en un comunicado enviado a la AFP en Jerusalén.
Un vocero israelí exigió a la comunidad internacional que se condene esta emboscada con el mismo vigor con que se condenó el ataque israelí en Gaza, que mató el lunes pasado al jefe militar del movimiento radical palestino Hamas, Salá Chehadé, así como a otros 14 palestinos, entre ellos nueve niños. "Hemos sido condenados por la eliminación de Chehade. Esperamos como mínimo las mismas condenas por este acto de terrorismo", declaró el portavoz gubernamental, Avi Pazner.
Tres de las personas asesinadas ayer, una pareja de colonos y su hija, murieron al ser alcanzados por disparos de palestinos contra su vehículo. La familia vivía en el asentamiento judío de Psagot, cerca de Ramala, precisó un vocero del Magen, David Adom, el equivalente israelí a la Cruz Roja.
La familia fue atacada cuando iba a visitar a parientes que tenía en un asentamiento al sur de Hebrón. Otro colono, que circulaba a bordo de un segundo vehículo, murió por disparos en un cruce de caminos en Zif, cerca del pueblo palestino de Yatta, y otras cuatro personas resultaron heridas.
Al reivindicar el ataque, las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa afirmaron que se trataba de "una primera respuesta a las masacres de los sionistas, la última de ellas cometida en Gaza contra niños y el mártir Salá Chehadé". El texto señala que varios activistas del grupo dispararon con armas automáticas contra dos vehículos de colonos israelíes cerca de la localidad de Yatta, al sur de Hebrón, "matando e hiriendo a sus ocupantes".
Por otro lado, el movimiento radical islámico palestino Hamas anunció ayer la designación del sucesor del jefe de su brazo armado, liquidado por Israel y prometió vengar su muerte con una ola de atentados. El dirigente del Hamas añadió que la policía palestina había detenido en Gaza a varias personas sospechosas de haber "colaborado" con Israel en la operación que costó la vida a Salá Chehadé.
Se trata del primer ataque mortal contra israelíes desde que la semana pasada dos kamikazes palestinos se hicieron saltar por los aires en Tel Aviv, 24 horas después del ataque contra un autobús civil israelí junto a una colonia judía de Cisjordania, en el que murieron en total nueve personas. Con esos decesos, el balance de 22 meses de Intifada se eleva a 2,340 muertos.