En Panamá la falta de investigadores es notable. Algunos lo consideran como un problema grave con relación al uso del recurso humano especializado.
Según la última medición que realizó en el 2005 la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (SENACYT), sólo existen en el país 475 investigadores a tiempo completo, lo que representa aproximadamente un 0,5% por cada mil habitantes de la Población Económicamente Activa.
Esto representa una cantidad muy baja en comparación con los países de América Latina, manifestó Julio Escobar, miembro de SENACYT.
Estadísticas revelan que Chile es uno de los países con mayores investigadores con un reporte de 2,3%, le sigue Argentina con 1,9% y Uruguay con sólo el 1%.
Pero, ¿a qué se debe la falta de investigadores en Panamá?
De acuerdo con Escobar, el problema radica que Panamá siguió una trayectoria donde la ciencia y la tecnología no eran consideradas como una herramienta fundamental de desarrollo, en el que solía ser el subproducto de la actividad comercial aunado a las actividades de carácter nacional como salud, educación, vivienda, entre otros.
Mientras que la mayoría de los países modernos consideraba la ciencia y la tecnología como una herramienta estratégica para el desarrollo y como una forma de generar oportunidades, riquezas y bienestar, en Panamá con tantas oportunidades no se le prestaba tanta importancia, por lo que el país quedó rezagado.
Escobar explicó que Panamá nunca fue un país eminentemente industrial, y la actividad científica y tecnológica siempre estuvo identificada con la industria, más que el comercio, al punto que se fue dejando de lado la innovación.
En este sentido, existe una campaña "agresiva", no sólo destinada en la Ciudad del Saber y en el Instituto Smithsonians de Investigaciones Tropicales (STRI), sino en todo el país, con miras a mejorar nuestra competencia científica y tecnológica con los países de la región latinoamericana.
Escobar explicó que se ha empezado a ver un cambio en la progresión hacia un país más competente, no precisamente en el número de investigadores, sino que Panamá tiene uno de los programas de becas más agresivo, en comparación con el resto de los países de la región latinoamericana.
De esta manera se trata de formar investigadores de forma acelerada e ir cerrando la brecha científica y tecnológica en el país. En este sentido, la SENACYT ha solicitado a las universidades tanto públicas como privadas que dediquen mayores recursos a la formación de investigadores.
También el STRI, ubicado en las riberas del Canal de Panamá, dedica la mayor parte del tiempo a realizar importantes hallazgos sobre biología y medicina natural, esta última con mayor énfasis debido al interés mundial que existe por encontrar nuevas drogas medicinales y la existencia en el país de importantes bosques primarios.
Por su parte, SENACYT tiene un programa de beca que financia el Instituto para la Formación y Aprovechamiento de los Recursos Humanos (IFARHU) para la promoción de nuevos investigadores.
Según Escobar hay 225 becarios a nivel doctoral y post doctoral formándose en el extranjero.
En su momento, la SENACYT informó que la productividad de los científicos panameños oscila entre las 300 y 400 investigaciones cada tres años, mientras que el vecino país de Costa Rica duplica esta cantidad. Sin embargo, el número de investigaciones panameñas supera con creces el de otros países de la región centroamericana.