El informe, elaborado por el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) de SINAPROC, explica que durante esta etapa de transición, los vientos del sur cambian de dirección hacia el Norte y son conocidos comúnmente como vientos de verano.
Aclara que aún no se puede señalar que estamos en la estación seca, ya que para declarar su establecimiento es necesario que se produzcan varios parámetros meteorológicos que deberán mantenerse en promedio de 10 a 12 días continuamente.
Estos son que la zona de convergencia (zona donde se encuentran los vientos Alisios del noreste y sureste) se sitúe al Sur de Panamá, que la humedad disminuya y que los vientos cambien en los niveles superiores de la atmósfera, entre otros valores.
Es importante señalar que la intensidad de los vientos en el verano algunas veces atenúan las altas temperaturas, pero pueden intensificar el poder de los incendios forestales.
Por esta razón, SINAPROC solicita a la ciudadanía asegurarse de apagar los fuegos y fogatas que son utilizadas en actividades laborales y de entretenimiento, con la finalidad de evitar cualquier tipo de situación que podamos lamentar.
En cuanto al fenómeno de "El Niño" los pronósticos más recientes de la Administración Nacional del Océano y la Atmósfera (NOAA) y el Instituto Internacional de Investigación para la Predicción del Clima (IRI), indican que todos los modelos reflejan que el fenómeno sería de corta duración, alrededor de 12 meses, iniciando su desarrollo en junio de 2004 y terminando en junio de 2005.
“El Niño” consiste en un calentamiento de los valores promedio de las aguas y un cambio de la presión atmosférica en los sectores occidental y oriental del Pacífico Ecuatorial.
Este fenómeno se forma, generalmente, cada 4 a 5 años y puede durar entre 12 y 18 meses.